jueves, 31 de mayo de 2007

La rubia se subió a la silla para bailar con toda plenitud. Se empezó a mover como diciendo cosas. Su estilo era desprolijo en la medida justa, era lo que todos querían ver. Muy segura de sí la rubia bailando en su silla. No le era un problema tener que estar pendiente de no incrustarse una lámpara en la jeta.

No hay comentarios: