jueves, 10 de mayo de 2007

Lo que pasó en el hospital.

Esto me lo contó la prima de una chica.

Esta prima de una chica aparentemente se esmeraba en ser buena persona y por eso solía ir al hospital a donar su sangre de buena persona que tan bien haría a otros.

Una de las veces que fue estaba haciendo la dieta de la luna, que tenemos entendido es no comer una vez por semana. Ella eligió ir al día siguiente del de no haber comido nada.

A pesar de esto último todo estaba saliendo bien, su sangre se iba acumulando dócilmente y sólo dejó de hacerlo cuando algún aparato o persona adiestrada señaló que la recolección había llegado a feliz término. Entonces la prima se dispuso a irse y seguramente hablaba, hablaba y gesticulaba todo el tiempo, seguramente.

Pero después se desmayó.

Y en este momento es cuando alguna persona adiestrada intenta reanimar a la joven prima. Otra persona adiestrada manotea una planilla que tenía el nombre de la joven prima, pero se equivoca y agarra la de una tal Luisa que estaba esperando su turno para donar sangre ahí muy cerca en sala contigua.

Entonces las dos personas adiestradas empiezan a gritar

- ¡Luisa! ¡Luisita!

Esto lo escucha la joven prima que estaba empezando a volver en sí y también lo escucha la Luisa verdadera que acude con ímpetu, con su cuerpo lleno de sangre servicial, llega y ve a la prima ahí tirada y pregunta muy preocupada

- ¿A esta chica le tengo que donar sangre?

Yo no sé, creería Luisa que donar sangre es algo así como en tiempo real.

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