lunes, 27 de abril de 2009


Estaba esperándote afuera con el ánimo justo como para mantener una comunicación simple y que todo anduviera bien si es que los personajes implicados no nos salíamos de un par de normas básicas de convivencia, si adheríamos pacíficamente a un par de principios lógicos, si nos manteníamos en ese perímetro bastante chico y vos dirás aburrido del mundo yo soy capaz con este tipo y cantidad de ánimo que me gané por mi propia culpa de comportarme como una persona promediada entre lo que quiero ser y lo que quieren que sea. Puedo vivir en ese cálculo a fuerza de disciplina, a fuerza de un trabajo que produce sus dolores, sus lesiones, puedo hacerlo en nombre de cosas importantes de existencia dudosa y vos también y el resto de las personas también y eso es lo que más o menos venimos haciendo, más o menos. Estaba esperándote bajo el sol en un perímetro chico imposibilitado de sombra, me estaba tostando en nombre de cosas que me importan y no sé si existen y con el ánimo en cantidad y calidad complicadas, estaba al borde, al límite del perímetro chico, estaba muy al borde y al final me fui. Después a la noche la insolación dio paso a una actitud nueva, calma y analítica. Después a la noche yo solamente quería caminar en paz y así lo hice, fumar mi primer cigarrillo en nueve meses y que fuera tan innecesario como siempre había sido, y de hecho así es como resultó, yo quería describirte magistralmente los dolores las lesiones del trabajo que se hace para no volverse temperamental, yo no quería volverme temperamental pero descubrí en algún momento que era una manera interesante de enfrentar estas situaciones, quería que vos después me explicaras tu trabajo y la manera particular que tiene de lesionarte. Las emociones hacen eso, lesionan, las emociones sin dosificación sin bozal sin la ortopedia que propongo tienen su grado de riesgo. Los puntos débiles de la gente viste que brillan en la oscuridad cuando de emociones se trata, fosforecen, quedan prendidos a la hora de dormir de cada cual y hay gente viste que cuando no puede dormir se pone a afilar su hacha por ejemplo, y eso es un peligro.

lunes, 20 de abril de 2009


Comían cada cual su perfecto plato a elección y el mozo no dejaba de llevar bebidas. Te sacaste los lentes en un movimiento inesperado y los guardaste, alguien te preguntó si te habías cortado el pelo. Es que tu cara despojada dio un mensaje a los presentes, tu cara brillosa, tu cara más cerca de las caras de los demás revitalizó los niveles de emoción y se hizo un silencio en que todos sonrieron. Vos sonreíste con careta nueva y en tu mente hubo un cambio de planos. Cosas que se alejaron y palidecieron y dejaron de hacer esos ruidos infames que hacen y cosas que se revolucionaron y empezaron a ganar terreno y crecer y llevarse lo demás por delante sin ninguna consideración. Hubo un apague en tu sentido de la moral y una inflamación en la tolerancia que sos capaz de ejercer entre tus semejantes, hubo una ceguera benevolente. Es así que decidiste dar tu opinión sobre un asunto ajeno algo sagrado, colaboraste con el desorden y manoseo del asunto ajeno algo sagrado y la voz se te puso como de un animal perro pekinés y los ojos se te salieron un poco y el humor también se te salió un poco negro, perro pekinés negro y antirrábico si es que las circunstancias lo requiriesen, un perro negro contradictorio y cara de abandono y desamparo si es que las circunstancias de asuntos ajenos sagrados diluidos en un mar de baba mal gastada lo requiriesen. Hay estados de ánimo que nunca practicás y cuando se te aparecen entrás en shock, te dominan incluso físicamente, largás unas risas entrecortadas muy deformes. Hay tipos de bienestar que te hacen mal. Quedaste metamorfoseado en pequeña criatura miope que vuelve a su casa caminando una noche hermosa como para salir a trepar las paredes de la ciudad y respirar fuerte toda la contaminación, quedaste chocándote los postes de luz, ladrando a coro con el resto a ver quién es más espantoso.

martes, 14 de abril de 2009


La manera de permanecer relacionado con personas muchas veces depende del esmero que dediques a que te sigan necesitando. Ciertas amistades están hechas íntegramente de ese material. Conjugaciones de intereses en principio negociables, proyectos en común que hay que hacer funcionar o la amistad se termina. En las relaciones de pareja esto puede apreciarse, creo, con una claridad encandilante. Hay perspectivas del mundo que resultan un poco incómodas para cualquiera, hay perspectivas que te hacen tomar cualquier fenómeno del mundo humano que está cerca tuyo, el mundo humano del que formás parte porque está hecho de tu casa y las casas de tus vecinos y las casas de tus amigos y sus autos y mascotas y parientes y problemas y colectivos que te llevan al trabajo al estudio al deporte al ocio cuando es de día y cuando es de tarde y de noche, hay perspectivas que te hacen tomar cualquier fenómeno del mundo humano que está cerca tuyo y verlo como algo raro egoísta y sin sentido, te lo hacen ver como varias descargas nerviosas personales tratando de compartirse, tratando de elevarse y significar mucho más de lo que pueden ser.

sábado, 4 de abril de 2009


Te estuve siguiendo. Fueron un par de cuadras, no mucho más. Vi una persona que eras vos y empecé a seguirte en un acto impulsivo, espontáneo, en un acto energético histérico en una atmósfera de humedad y calor agobiante. Tu caminar tiene una asimetría leve de renguera, pude cerciorarme, y una velocidad difícil de alcanzar. Podés sostener la mirada vertiginosamente, buscabas algo con esa mirada sostenida, decisiva, buscabas algo en el centro de la ciudad en calle alsina y después soler y después belgrano, que es donde dejé de seguirte porque estaría volviendo sobre mis pasos, porque o sea estabas dando la vuelta a la manzana porque buscabas un lugar en particular en el centro de esta ciudad triste y en belgrano dejé de seguirte. Sonreías, no sé si es que pude ver que sonreías o lo asumí y en este caso de haberlo asumido creo que estaría bien porque el estado básico de tu cara es de sonrisa, tu sonrisa llega a parecer un deporte, un entrenamiento hecho muy a conciencia, un trabajo muscular sutil, eficiente, siempre en su máximo esplendor pero en búsqueda constante de una manera nueva de expandirse. Después te fuiste por belgrano y yo me convencí de ir por soler, fueron un par de cuadras muy intensas, tengo plena seguridad de que el corazón me latía, y todo terminó cuando la racionalidad se abrió paso para guiarme en mi camino. Ahora le pago a una persona para hablarle. En mis fantasías la gente hace silencio para que yo me exprese y después me responden lo que yo quiero, así está fácil. La realidad va muchísimo peor, y entonces le pago a una persona para que haga silencio y yo me expreso y sus respuestas en cambio son bastante jodidas, crueles y humillantes y de una agudeza que implica unos cálculos densos, una frialdad casi genial, y es increíble cómo al cabo de un lapso de tiempo del tipo de 48 horas tiene lugar un fenómeno mental repentino que divide en un antes y un después y empiezo a pensar con un optimismo ridículo que sé algo más de mí y que seguirte de esa forma no es nada descabellado, no es nada anormal.